Escritos

Al futuro amor de mi vida

📷: Pablo Heimplatz

El tamaño de las caderas no me impresiona ni la talla de las tetas ni mucho menos los centímetro que tiene un abdomen, ellas son mucho más que pedazos de carne y amar a una mujer sólo por sus rasgos físicos es como decir que un libro es interesante sólo por su portada, sin saber el placer que te puede dar su contenido y nunca sabrás que tan interesante es una mujer hasta que logres que ella te cuente sus más íntimos secretos, que descubras sus miedos de la infancia, hasta que provoques sus zonas más erógenas, hasta que la veas llorar, hasta que veas salir de sus labios un “te quiero” (eso es hacerle el amor).

Se pueden curar los corazones enfermos. Su medicina son los besos de lengua, el cariño sincero, los abrazos fuertes, los detalles pequeños, mucha paciencia, su dosis de 4 veces al día.
Si tienes un corazón enfermo pondré todo de mí para sanarlo, te volverás mi mundo y siempre me preocuparé porque estés bien, confiaré en ti, derramaré lágrimas por ti y no porque sea débil, lo haré que te quiero, te apoyaré en tu trabajo, realizaré locuras con tal de verte feliz. En este proceso juntos lo único que te podré ofrecer es mi amor y serte fiel, y lo único que te voy a pedir a cambio es que nunca dejes de sonreír, que nunca dejes de volar, que nunca le falles a este corazón que te quiere tanto.

Te voy amar no por tu figura, sino por tu valentía, por tu sinceridad, por tu coraje para afrontar los problemas, por tu pasión en la intimidad, te presumiré con mis amigos, será todo un orgullo caminar tomado de tu mano, me gusta que seas una guerrera inalcanzable que defiende lo que ama y dice lo que piensa, si algún día caes yo caigo contigo y nos levantamos juntos, no te voy a dejar sola porque sé lo que se siente cuando te abraza lo soledad.
No sé quién eres ni dónde estás, pero te prometo amor de mi vida que cuando te conozca, te haré la mujer más feliz de todas.

Autor:  Luis Alvarez