Poesía

CORAZÓN vs RAZÓN

CORAZÓN vs RAZÓN

Mi corazón no pudo decirte adiós, pero yo sí. Adiós. Gracias por estos meses de fantasía, de ilusión, de caricias, de besos, de miradas, de proyectos, de sueño, de ensueño. Gracias por hacerme buscar puentes con la idea de maquillarlos de colores y firmarlos con un “te quiero”. Gracias por compartir mi locura estos meses. Gracias de verdad, gracias de las buenas, de las que se dicen con los ojos brillando y una sonrisa en la boca. Tú eres lo más cerca que he tenido a lo que siempre desee, y eso ya te lo he hecho saber. Pero me voy, me voy sin dramatizar, sin despedidas tristes, me marcho de ti, de tus manos. Me despido sin poder haber disfrutado más de tus abrazos, de tu boca, con las ganas de que dibujaras un cielo con los lunares de mi pecho.

Fue tan bonito sentirte dentro que aún se me eriza y estremece el cuerpo cuando lo pienso. Mi cariño hacia ti es especial porque te he soñado tanto que cuando te encontré (tarde) es como si siempre hubieras estado conmigo, sin vergüenza, sin miedo, sin ridículo. Pero me voy, porque te quiero pero sobre todo porque me quiero. Sabes que a día de hoy sería capaz de hacer cualquier cosa que me pidieras para tenerte más cerca pero ahí está el problema, como no eres capaz de pedirme no te puedo dar y yo quiero dar, necesito dar, tengo mucho que dar. Y si no eres capaz de pedirme quizás sea porque no eres merecedor de lo que deseo dar. Hay tantas cosas de mí que no conoces…. ni ya podrás conocer.

Como dice Arjona, “quizás en otra muerte”, cuando NO dependa de nosotros porque dependiendo, en esta vida, elegimos que no sea. Necesito más, necesito que me llamen por mi nombre, necesito que me miren como yo te miro a ti, necesito que me acaricien como yo lo hago contigo, necesito que piensen en mí las mismas horas que yo pienso en ti, necesito que me deseen como yo te deseo a ti ¿qué es lo que se siente? Tú lo sabes y yo necesito saberlo.

Déjame ir…