Poesía

HABÍA UNA VEZ UNA MUJER COMPLETA

HABÍA UNA VEZ UNA MUJER COMPLETA

MUJER COMPLETA

Había una vez en algún lugar lejano una mujer madre de familia y esposa la cual vivía una utopía venenosa en su propia casa, pues
Vivía con su “esposo” solo para que sus hijos tuvieran una “familia normal” y la que ella siempre soñó.

Un día mientras caminaba del colegio de sus hijos de regreso a casa se topó con su esposo el cual iba de la mano de otra mujer, ella fingió no verlo y él pronto caminó en otra dirección.

Cuando por la noche llegó a casa hizo como que nada pasó y ella tampoco dijo nada aunque sentía morirse, el que su esposo la engañara la hacía pensar muchas cosas negativas, por ejemplo que: era fea, gorda, torpe, etc. Ésta mujer ponía por delante de sus hijos su sentimiento de inferioridad y lástima por sí misma, pues ya le era cómodo vivir como víctima, olvidando que sus hijos la necesitaban completa a su lado para ser felices.

Los hijos ocupan una madre estable, que se sienta feliz, una madre preparada y segura que los eduque, les inculque valores, les dedique tiempo. Ocupan una madre que no esté regalando su felicidad por ver a sus hijos felices porque esta es la más grande mentira, pues si la madre es infeliz e insegura algo así serán sus hijos. La mujer olvidaba que los hijos en algún momento crecerán, se irán y tendrán sus parejas.

La esposa seguía atada a ese hombre aún y cuando era una mujer infeliz, perdiendo años de vida y felicidad solo por brindarle una felicidad hipotética a sus hijos.

Ella sin darse cuenta puso en venta su felicidad, pero un día de tantos decidió cambiar su historia, y le dijo adiós a su miedo y a su lástima por sí misma, su ahora ex-esposo como padre debía cumplir con su responsabilidad, porque la de hombre ya no pudo cumplírtela.

La mujer dejó de ser masoquista, entendió que era tiempo de vencer sus miedos y obtener lo que merecía.
Seguro que para sus hijos tendrá una respuesta del porqué de que mamá no esté con papá hijos.

Ella eligió escucharse a sí misma, consiguiendo estabilidad emocional, paz mental y amor propio.
Eligió ser libre de las o externas y de sus miedos.
Prefirió sentirse ligera para así ir a donde siempre ha soñado de la mano de sus hijos.

Dicen que luego de hacer eso, ella fue juzgada por muchas personas que le decían que regresara con su exesposo, pero ella continuó a pesar de todo y ahora está contenta luchando por un sueño, por sus propios sueños.

Mientras que en aquél lugar remoto dicen que aún hay muchas mujeres que siguen atadas a sus parejas por las mismas razones, olvidando que ” La felicidad no está en venta”.

Un día aquella mujer valiente pasó frente a otra mujer que caminaba cabizbaja y le invitó un café a lo cual la otra aceptó, y cuando vio la oportunidad le mostró un espejo y aquella triste mujer miró su silueta y entonces entendió que,
El tiempo perdido jamás se recupera.
Y que una mujer cuando se ve al espejo debe verse y sentirse completa, pues nadie más es tu complemento cuando te amas a ti misma.

Y Colorín colorado, que este cuento a diario sea contado.

Autor: Mary Díaz
Fotografía: Alex Pasarelu

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