Poesía

HASTA QUE LO LOGREMOS

HASTA QUE LO LOGREMOS

HASTA QUE LO LOGREMOS

Me voy, vuelvo porque te amo, me vuelvo a ir porque no encajamos, otra vez estoy aquí, no puedo vivir sin ti, nada perderíamos si otra vez lo intentamos…

Quizás fue para olvidar, lo que hizo que nos dejáramos llevar por el calor de nuevos abrazos, quizás fue otro error, porque un verdadero amor nunca muere mientras nuestro interior nos siga diciendo que ¡sí! ¡Que aún se puede!

Puedo sacrificar el amor para buscar la felicidad en la tranquilidad, pero no hay felicidad cuando no se está con la persona que amamos;
no sé a cuántos corazones hemos destrozado o cuántas posibles vidas hubiéramos encontrado.

Dos despedidas a lágrima viva, en las que busqué una última vez que nuestros cuerpos se fundieran por amor, para sentir menos dolor al creer que ella aún era mía, que no la perdía.

Cuánto temor por las veces que le alcé la voz, cuánta desconfianza sin causa ni naturaleza, cuántos compromisos sin cumplir y cuanta ignorancia por no saber lo que se llega a sufrir cuando tu pareja te dice -¡estás loca de la cabeza!

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Cuantas madrugadas preocupado por no saber si también había perdido como amiga, a la mujer de mi vida.

Cuantos minutos mirándonos fijamente a los ojos, cuántos ramos de flores de claveles rojos, cuantas cenas a la luz de las velas, cuantos desnudos sin calma y cuantas noches dándonos caricias desde el alma…

Cuántas discusiones en la tarde, cuántas noches perdonándote en silencio y deseando que volvieras a mi lado; cuántos mensajes sin orgullo en los que todo cambiaba, cuando alguno de los dos preguntaba – ¿si nos queremos, porqué lo hemos dejado?

Cuando el amor verdadero le dice a dos corazones “-de vuestro destino sois los dueños-” es imposible detenerlos porque se alimentan de la misma magia con la que se crean los sueños.

Autor: Manuel Carrascosa
Fotografía: Luiza Sayfullina

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