Poesía

¿La quisiste?

— ¿La quisiste?
— Estuve con ella, claro que la quise.
— Y después de que todo acabara…
¿La seguiste queriendo?
— Aunque me cueste aceptarlo, sí.
La seguí queriendo.
— ¿Y por qué no luchaste? ¿Por qué no hiciste algo para volver con ella?
— ¿De que me hubiera servido? Si yo sabía que a pesar de quererla, lo nuestro ya no podía ser, si a veces intentamos e intentamos, aún sabiendo de que era inútil y llegamos a ese punto en el que nos damos cuenta de que ya fue suficiente, esta de más decir que la amé, que lo que viví con ella fue increíble. Y como se lo prometí más de una vez, no la voy a olvidar nunca, y quizás ella hoy me odie, quizás todas sus amigas me odien porque piensan que fui un imbécil que al poco tiempo de dejarme yo ya andaba con otras chicas, que nunca la quise y todas esas estupideces que dicen las personas, pero nadie sabe lo mal que lo pasé por ella, nadie tiene la idea de las sonrisas que me sacaba con el simple hecho de sonreír. Y puede ser que sí me haya equivocado, que algunas cosas las haya hecho mal, pero la quería, de verdad la quería, y eso se lo puedo discutir a quién sea, por un tiempo intenté fingir que no me importaba, que ella era libre de hacer su vida y yo la mía, por un tiempo creí haber superado que pese al tiempo nunca dejaré de quererla, nunca podré olvidarla completamente. Y hoy, que ya pasó un tiempo, que ya crecí bastante, puedo decirte que la amé, que fui el hombre más estúpido del mundo por haberla perdido, que quizás la tenía que haber reamado un poco más, pero las cosas fueron así, hay relaciones que no tienen salvación, y el querernos tanto nos hizo demasiado mal, por eso la deje ir…
-¿Crees qué ella ahora está con alguien que realmente la merezca?
— No sé si la persona con la cual está la merece, ¿quién soy yo para decirte eso? La hice sufrir tantas veces, que sería un idiota si opinara con respecto a su relación, pero a la persona con la cuál hoy está solo le pido que la cuide, que la ame, que la respete, que no la haga sufrir, que le saque tres sonrisas por cada lágrima que yo le saqué, y sí ese hombre es capaz de hacer eso, si es capaz de hacerla feliz y amarla, la mitad que la amé yo, tiene todo mi respeto y de corazón, con lágrimas en los ojos, puedo desearles lo mejor.