Poesía

Lo imaginaste, lo soñaste

Lo imaginaste, lo soñaste, a veces lo buscaste y también lo esperaste; lloraste porque no venía, algunas veces te resignaste pero luego volviste a intentarlo; en otras ocasiones llegó sin avisar, así como los grandes regalos de la vida.
Lo recibiste con ansias, feliz pero con mucho miedo y con un amor inmenso, te preguntaste miles de veces cómo ibas a hacer, pero improvisaste y las repuestas fueron llegando solas con el tiempo.
Y a medida que iba creciendo vos crecías también, descubriendo que dentro tuyo había una fuerza especial y que cuando se trataba de esa personita, todo lo podías, todo lo hacías, todo.
Abandonaste tu sueño para vigilar el suyo, y cambiaste de prioridades porque ese ser pequeñito se convirtió en tu prioridad más importante.
Cuando aprendió aprendiste también, todo sobre la marcha, sus primeros pasos, las primeras palabras; sus sonrisas te llenaron la vida y sus lágrimas te hicieron estallar el corazón.
Cuando se tropezó, se cayó y se lastimó ahí estuviste, para curar, para abrazar, para decir sana y seguir.
Y desde que existe tu vida tiene más sentido que nunca. Antes de que llegara vivías la vida, ibas a donde querías, hacías lo que deseabas y ahora alguien depende de ti y tú dependes de ese alguien. Porque si antes vivías sin él o ella, ahora simplemente no puedes imaginarte la vida sin sus manitos, sin su carita, sin sus mejillitas y todas aquellas cosas que te enternecen la existencia.
Nunca tendrás palabras para describir lo que es ser padre o madre, jamás.
A mí me gusta decir que un hijo es el corazón de uno mismo pero en otro cuerpo. Un hijo es la manera en que la vida te dice que la felicidad existe y que abandonar o resignarse no es opción.
Un hijo es lo mejor de nosotros y aunque creamos que nos pertenece, los hijos son de la vida.
Así que no te afanes por ser buen padre o buena madre, por naturaleza los padres que aman a sus hijos siempre querrán lo mejor para ellos aunque se equivoquen (así también se aprende)
Vívelos, aprovéchalos, crece con ellos, no te pierdas ni un segundo que la vida es hoy.

Autor: Amy Rodríguez
Fotografía: we heart it

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