Poesía

Lo importante de una carta sin respuesta

UNA ÚLTIMA CARTA PARA TI

Una carta sin respuesta

Nunca he sabido si lo realmente importante de una carta es que la lean o simplemente escribirla.
Por eso aunque sepa que ésta nunca llegará y jamás tendrá respuesta, la voy a escribir igual.

No hay día que no piense en qué te diría si aún estuvieras aquí.
No hay día que no piense en cómo sería abrazarte otra vez.
No hay día que no piense en lo bonito que fue conocerte.
No hay día que no me pregunte por qué te empeñaste en largarte tan joven.
Tú siempre con tantas prisas.

Hace poco fue ese día. El día de mierda en el que te fuiste.
El día de mierda en el que se fue un poco de todos.
Igual por eso ya no me gustan tanto esos días de otoño, de frío, lluvia, de hojas caídas.
Igual por eso cada vez soporto menos los días de mierda.

Por aquí todo bien. Sé que ya lo sabes.

¿Crees que no te noto?

Te siento aquí a mi lado siempre.
Acompañando, viendo a veces como caigo y dándome un empujoncito para que me vuelva a levantar.
Siempre he pensado que estar vivo no es lo mismo que vivir y,
desde que te fuiste, también sé que estar muerto no es en absoluto morir.
Que no eres nada solo por estar y que hay quien, sin estar, sigue siéndolo todo.

La última lección que nos diste fue que acabamos siendo niños.
Que al final necesitamos a gente que nos quiera de verdad a nuestro lado.
Y qué dedicar la vida a los demás hace que los demás estén allí cuando tú estás perdiendo la tuya.
Me has enseñado que el éxito se mide en las veces que te echan de menos cuando ya no estás.
Y ni te imaginas el éxito que tienes por aquí…

No creo que te guste mucho en lo que se ha convertido ahora el mundo.
A ti que te gustaba sentarte tranquilo a observar.
Tú que eras feliz viendo la vida pasar en la puerta de la casa que nos acogía a todos.
Tú que solo sonreías cuando veías al resto sonreír.
Igual en el fondo te entiendo un poco abuelo, igual por eso te fuiste.
Porque las veías venir y porque sabías que aunque te fueras,
te quedarías aquí para siempre.

Autor: Desconocido
Fotografía: Calum MacAulay

Quizás también esto podría interesarte:
Si digo la verdad, no me creen.
En algún lugar hay una mujer de 30, sin hijos.