Poesía

Me desnudas con tu mirada.

Me desnudas con tu mirada.
Sin pronunciar palabra me dices que me quite la ropa y suavemente me deshago de ella.
Cada prenda es demasiada para ti.
Te gusta verme desnuda paseando por el salón,
sin ningún trapo que cubra mi piel, ésa que poco a poco va deteriorándose por la edad.
No te importa que mi vientre ya no esté firme, o que la ley de la gravedad haga su función con mis pechos,
o que el sol saque a la luz algunas pecas antes escondidas.
Te da igual que haya algún vello de más,
la cara sin maquillar o esté despeinada.
Te gusto tal cual, sin prejuicios, natural, inocente,
como vine al mundo, sólo con alguna cicatriz de mi pasado
y algún tatuaje de mi historia personal.