Poesía

MOMENTOS JUNTOS

MOMENTOS JUNTOS

MOMENTOS JUNTOS

En aquella mente de un chico normal se planeaba algo muy inusual, día y noche pensaba, como lo haría, como le declararía a la chica que tanto amaba sus sentimientos.

En una sola palabra quería expresarle todo lo que su corazón ya no aguantaba desmontarle.

Un día el chico se acercó a aquella chica con una rosa y un verso que le dijo.
Se lo dijo de corazón, los ojos de ella conmovió, al escuchar aquella frase que salía del corazón.

El verso decía así:

Noche tras noche te he soñado.
Día tras día te he buscado.
Siempre he querido estar a tu lado apoyándote.
Siempre he querido tomar tu mano.
Siempre he querido tenerte a mi lado.

Aunque siempre me quedaba callado.
Estar así me venía torturando, ya no puedo aguantarlo más y vengo a decirte que tu mirada lentamente me está matando, tus labios me están tentando y eres mi insomnio cada madrugada.

No me digas aun nada que no termino de declarar lo que siento por ti, desde que te ví supe que eras tú mi chica amada, te quiero a ti siempre acompañar, porque te siento dentro de mi corazón, dentro de mí.

Quiero ser la razón de tu sonrisa.
Quiero secar tus lágrimas de tristeza.
Quiero ser el loco que te haga reír a carcajadas con mis bromas y chistes.
Quiero ser el chico con el que camines tomados de las manos por el parque.
Quiero ser tuyo.
Quiero que seas mía
Quiero ser tu amor.

La chica permaneció callada un instante, su corazón se le paraba de tantas emociones, ella no pensaba en un amor.
¿Qué haré?
Su mente se hizo un nudo de dudas y que iba hacer, su amigo, su compañero, a quien recurría cuando tenía problemas y quien siempre le respondía sus preguntas, quien siempre estaba para ella, siempre era el primero que sus triunfos celebraba y en las buenas y en las malas siempre ese chico le acompañaba. Pero antes de esa declaración de amor, solo como amigo lo veía.

No quiero herirlo, ¿Pero qué le digo?
¿Porque la vida es así conmigo?

Y la chica respirando hondo le respondió.
Siempre has estado a mi lado, siempre me has acompañado, en las buenas y malas tú me has animado, muchas cosas me has enseñado, y algunas otras las aprendimos juntos, siempre hemos sido el uno para el otro y si sé que te quiero y mucho, yo también por ti lucharía, de hecho ahorita contra mi corazón lucho, mi razón quiere hacerte daño, pero en mí ha nacido un sentimiento por ti, que hasta ahora no había descubierto, no sé, estoy confundida, te confieso que quizás tan solo esperaba que me lo dijeras estaba y me gustaría que así como siempre me has acompañado en las buenas, en las malas, en mis éxitos y en mis fracasos, quiero que me acompañes a aclarar mis dudas, mi corazón te quiere y está dispuesto a aprender más junto a ti, no es un sí, no es un no, es tan solo un acompáñame a aclarar mis sentimientos y ver si somos tal para cual.

¿No sé si aceptas emprender esta aventura conmigo?

El chico algo confundido acepto la propuesta de la chica y así empezaron a salir, a pasar más tiempo juntos, a aprender el uno sobre el otro lo que más les gustaba.

Paseaban por el parque.
Veían tv juntos.
Cocinaban y se divertían.
Bailaban y brincaban en la lluvia.
Pasaban largas horas mirándose a los ojos.
Largas caminatas por el bosque tomados de las manos y riendo.
Largas charlas.
Su primera discusión.
Su primera pelea y su primera reconciliación.

Sus corazones disfrutaban esos momentos juntos.

Y la chica se dio cuenta que sus dudas habían desaparecido era él, el chico de sus sueños, el hombre con el que ella deseaba pasar el resto de sus días.

Una tarde mientras veían una película ella le dijo al oído que si quería ser su novia, el chico se quedó atónito no lo podía creer ella por fin acepto ser su novia él la miro a los ojos y con una sonrisa en su rostro la tomo y beso, beso esos labios que tanto tiempo había deseado probar.
Su primer beso en ese beso sellaron su amor.

Un amor eterno y que viviría por siempre dentro de ellos.

Ese momento ninguno de los dos lo olvidara jamás, su primer beso y en ese momento aceptaron pasar el resto de sus vidas juntos, viviendo ese amor como una aventura única tomados de las manos.

El momento en el que sus almas coincidieron y sus corazones se unieron.

Momentos de felicidad y de amor verdadero.

Una aventura que nunca olvidarán eso es el amor de verdad.

Autor: Miguel Ángel
Fotografía de Nathan Walker

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