Poesía

Nuestra relación era…

Nuestra relación era estable y sincera

Nuestra relación

De antemano nuestra relación: sabemos que la definición o el proceder del karma, es que si haces algo malo se te regresará, en mi caso siempre había sido automático, pero contigo aprendí una cara distinta del karma.
Nuestra relación era estable y sincera, comprendíamos bien (o al menos eso pensé), que la fidelidad era pieza clave para mantener el respeto y seguir solidificando lo nuestro.

Un día todo en mí se volvió un mar de confusión mis sentimientos eran como un partido interminable de ping pong, no sabía si iba o venia, toda la seguridad que me daba el estar contigo se volvió una nube densa que no me dejaba ver con claridad.
Otro chico llego a mi vida, era atento, carismático, me hacía reír, me hacía sentir única, no porque tú no lo hicieras, pero era diferente, una chispa distinta me surgió cuando él estaba conmigo, segura estaba de que te amaba como a nadie, de verdad estaba enamorada de ti, por eso me sorprendió muchísimo la llegada de él.

Te confieso que fue mucho tiempo el que traté de contener todo lo que él me hacía sentir, pues de inmediato pensaba en todo lo que construí contigo, además que la idea del karma no me dejaba en paz, también admito que trate de terminar contigo porque lo que sentía por él, era igual o más fuerte que lo nuestro, pero no encontré un motivo justo, no podía decirte, LO SIENTO ME VOY CON ALGUIEN MÁS, pues en ningún momento me diste motivo alguno para terminar.

Llegó el día en que no pude luchar más, su manera de enamorarme fue más grande, me envolvió en una perfecta nube de amor, una tarde que tu tenías práctica, me invitó a comer y acepté, aún no puedo explicar cómo pasó, una cosa nos llevó a la otra y cuando pude reaccionar, el sol del siguiente día había salido, y yo seguía en sus brazos.

No tienes idea de lo mal que me sentí, no quería hacerte daño, y la idea latente del karma me perseguía, jamás te diste cuenta de lo que hice, fueron varias semanas en que por dentro la consciencia me estaba torturando, a él no lo volví a ver, temía de volverlo a hacer, porque he de confesar que me encantó.

Una idea sin secretos

Entonces la idea de una relación sin secretos me dio el valor de ir a buscarte y contártelo, sin importarme que decidieras botarme, pensaba que me lo merecía, y así fui a decírtelo, ese día no íbamos a vernos, pues tenías cosas que hacer en casa y no podrías, entonces como dije, me armé de valor y fui a buscarte, pero cuál fue mi sorpresa. Dos cuadras antes de llegar a tu casa, justo en el café donde me pediste ser tu novia, estas besando a otra.

Tú, mi persona especial, mi novio, el que compartía la idea de la fidelidad y la sinceridad, estabas engañándome con otra, y no parecía un encuentro casual.

No pretendo limpiar mi culpa con esto, pero, las circunstancias no son las mismas, me engañabas con alevosía y ventaja,pues me enteré que llevabas meses saliendo con ella. Obviamente te dejé, y revolcándote en la miseria, llorando como niño chiquito al que no le compraron su juguete me pedías perdón, se feliz de verdad, pero lejos de mí.

Sabes, hoy más que nunca sé que existe el karma, solo que no la conocía en esta presentación. Mi infidelidad fue tu Karma, no tengo nada que pagar.

Ahora tú estás sin mí, y sin ella, y yo estoy feliz con aquel ser maravilloso que llego a mi vida para presentarme ese irrefutable principio del karma que no conocía…

Autor: Fabiola P.

Fotografía: Cameron Kirby

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