Poesía

Que cuando tú eres calma, yo soy marea o al revés

Que cuando tú eres calma, yo soy marea o al revés, y así continuamente.
Dicen que los polos opuestos se atraen pero ciertamente yo no había visto nunca polos ni tan opuestos ni tan iguales a la vez como los nuestros. No conseguimos ponernos de acuerdo en nada y es que somos incapaces de tener un punto de vista en común.
Sin embargo me parece increíble nuestra especial manera de querernos matar a besos en cada discusión para finalmente darnos cuenta de que eso es lo que nos hace ser quién somos: el amor y la pasión cuando se enfrentan por ver quién puede más.
Nunca había encontrado a alguien que me hiciera enfadar en tan sólo una milésima de segundo, y mucho menos, alguien que me hiciera llorar de la risa otra milésima de segundo después y he de decir que me encanta, que he descubierto que puedes amar hasta el peor de los defectos de alguien hasta el punto de que te llegue a parecer la mejor virtud del mundo.
Y hoy ya no me importa reconocer que me has ganado por completo, que me ganastes desde el primer día con tu peculiar forma de darte a conocer y que me sigues ganando cada día con ese extraño y bipolar humor sin el que ahora mismo no me imagino. Porque la vida tiene más emoción si tiene subidas y bajadas y tú has creado de lo nuestro esa montaña rusa de la que no quiero bajarme; siempre y cuando siga subida contigo.

– S.M