Poesía

Qué suerte habernos encontrado aquella noche

Qué suerte habernos encontrado aquella noche,
atreverme a darte mi número de teléfono,
que decidieras escribirme, conocernos poco a poco, primero a través de una pantalla

y luego personalmente, que aquel libro que te regalé nos uniera
y que tengamos las mismas ganas de vivir.

Que suerte que nuestras pieles conecten
y nuestros labios no puedan dejar de besarse.

Que suerte poder decir que ya sé lo que es eso de las mariposas en el estómago de las que todo el mundo habla,
las mariposas del amor que habitan en el corazón.

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