Poesía

Quédate con ella y mírala dormir.

Quédate con ella y mírala dormir.
No la despiertes, está soñando contigo.
Desvístela con los ojos, observa sus lunares y cada una de sus pecas.
Recuérdate a ti mismo por qué te gusta tanto. Sal a fumar, pero déjale una nota.
Dile cuanto la quieres y escribe que volverás. Vuelve.
Si aún no ha despertado, susúrrale al oído que no hay tiempo que perder.
Prepárale un café y pídele bailar.
Y luego de todo eso, invítala a volar.

— Estefanía Mitre