Poesía

Se han acabado nuestros temas de conversación

temas de conversación

Temas de conversación

Se han acabado nuestros temas de conversación,
ya no te busco como antes,
ya no me interesa saber cómo estas a cada hora del día,
ya no me resulta interesante saber cosas nuevas de ti.
De hecho creo que estoy mejor cuando no tenemos comunicación por días,
no lo tomes a mal, ya sabes como soy.
Discúlpame,
quizá te siga queriendo y no me quiero dar cuenta por eso te estoy dejando ir.
¡Vete, por favor! Quiero que te vayas.
Mereces mucho más de lo que yo puedo darte y no he querido entregar,
sé que lo sabes pero por alguna razón no quieres dejarme.
Agradezco tu tiempo, tus palabras y tu cariño.

Pero lo que me estás dando no es lo que yo quiero,
no lo valoró y no es lo justo que me lo sigas dando si de nada servirá.
Sé que tenerte sería una fortuna, sin embargo no me siento capaz de vivir con tanto “Amor”.
Tú quieres algo serio, formal, con etiqueta para presumir.

Y yo no, yo no vivo con esos ideales,
no me gusta sacar una loca versión de mí,
ni quiero sentirme atada a ti.
Vales mucho, eres un chico como ninguno.
Pero no creo que merezcas que te quieran así,
sabes que conmigo no te esperan días en parques,
ni idas al cine, ni mucho menos comidas familiares.

No me gusta, no sería yo.

No intentes sacar algo con lo que no podrás lidiar.
Posiblemente en días me arrepienta de haberte sacado de mi vida,
pero por el momento es lo que quiero.
Ya no me siento bien al saberte en mi espacio, ya no te quiero conmigo.
Por favor, vete.

Conoce, siente, haz, vive.

Igual me olvides mañana,
igual y no y quieras regresar. Pero no, no lo hagas,
si no tienes claro que sólo puedes venir sin pretender quedarte.
No me harás falta, así que no tengo por qué hacerte falta yo.
Quizá te recuerde y me den ganas de que estés,
pero no de la manera en que tu haz querido estar en todo este tiempo.
¡Perdón! Sé que quizá con mis actitudes a veces te confundí con la idea tonta de que
“Podría haber algo” pero…

¡Qué va! No me voy a engañar, no quiero seguirte engañando a ti.
Conmigo no vas a llegar a ningún lado, no soy alguien que te convenga
“Para formar una familia”.
Debes dejar de quererme y pensarme como hasta ahora lo haces,
no me hagas importante, sabes que eso para mí no vale, no es algo que me importe.

Nos equivocamos, tú por quererme tanto y yo por permitirlo.
Sé que encontrarás alguien que valore todas y cada una de tus cualidades,
no te sientas mal, así es esta vida, así soy yo.
Lamentó haberme cruzado en tu camino,
y no porque no me haya dado gusto conocer alguien como tú, no.
Al contrario, me da gusto
y enserio me asombra el hecho de que aún hay gente que cree en el amor
y da todo por él.

Lastimosamente yo no soy, ni seré como tú esperas.

Yo no te necesito para ser feliz,
soy feliz conmigo misma y no me siento capaz ni quiero compartir mi felicidad contigo,
ni con nadie, por el momento.
Por eso es que quiero que te vayas ahora.
Por qué sé que el día de mañana enserio pueda necesitarte,
quiera que te quedes y no, no puedo permitir que eso suceda.
No puedo ser tan egoísta de querer que me esperes
y me entregues más del tiempo que ya me has dado sin obtener lo que tú querías, a mí.

No te pareció justo el hecho de tenerme por completo,
sólo a ratos entre sábanas y está bien, lo entiendo.
No para todos él amor se ha vuelto una mierda,
aún hay algunos que les confían sus secretos a gente equivocada.
Y habemos otros que sellamos el corazón para no sentir con él y sentir con algo más.

Quizá no te extrañe yo, si no mi cuerpo y sea el, el que pida a gritos que regreses.
Pero no me preocupo, vendrán nuevos amantes, mejores, peores…
No lo sé. Pero vendrán.
Sé que tú querías más que sólo entrega en cuerpo, querías entrega en alma
y creo que la terminaste entregando.
Lástima que la entregaste a alguien que ni siquiera sabe qué hacer con la suya.
Lo siento, de verdad, lo siento cariño.
Vete ahora, eres libre, siempre lo ha sido aunque no te parezca,
ni quieras notarlo. Lo nuestro sólo es y será sexo no más, yo no sirvo para algo más.
No busques amor donde sólo hay ganas.
Yo tengo todas las ganas del mundo, pero no de enamorarme.
No me veo esperándote para salir un viernes por la noche,
ni me veo presentándote como “Mi novio, Mi pareja”
o no sé qué tantas etiquetas pendejas utilizan las personas para que se pueda estar frente a mucha gente, juntos.
Te dije muchas veces que podríamos ser amigos, muy buenos amigos.
Y tu respuesta fue -¿Amigos? ¿Amigos le llamas a compartir una que otra noche a tu lado,
a tener sexo y a quererte de la forma en que lo hago?
– Pues sí, eso es para mí una buena amistad, aunque te equivocaste en quererme, eso sale sobrando.
El problema fue que mezclaste sentimientos con orgasmos y yo no hice nada para evitarlo.

No me digas que estás enamorado, sabes bien que eso no cambiaría nada.
Aun sabiendo eso, querría que te fueras.
Ya, no te hagas esto más difícil.
Puedo ayudarte a empacar si quieres, ponerle a un orgasmo tu nombre y darte un abrazo de despedida.
Por qué no, ya no me resultas interesante, creo que estoy mejor sin tenerte como me gusta, a ratos.
Ya ni para eso creo que me hagas sentir bien.
Quizá con todo esto se te caiga la venda de los ojos y sepas que el título de:
“Ser la mujer de tu vida” que me otorgaste, me queda demasiado grande.
No soy mujer de nadie.

Autor: Mariana Dottor

Fotografía: Yaoqi LAI

Quizás también esto podría interesarte:
Ambos sabíamos que hacerlo estaba mal
Después de acto sexual se quedan dormidos