Latest Posts

Poesía

Se nos olvido soltarnos el corazón

158Leído

Se nos olvido soltarnos

Soltarnos antes que las manos,
se nos olvido entender que es difícil alejar a quien más quieres de tu lado sin hacerle daño,
se nos olvido que ya no caminamos juntos, sino separados y que la dependencia,
el daño, los reproches y la monotonía nos han superado, y sobre todo nos han cambiado.

Ni tú ni yo tenemos ya el mismo reflejo en el espejo y es que soltarse de las manos suena a despedida,
pero nos dijimos tantas veces adiós que nuestros corazones decidieron que era otra vez lo mismo,
un punto y seguido.

Desligar el corazón antes que las manos,
reconocer que ya no nos amamos es distinto y más sencillo que dejar que tu corazón lata más fuerte cuando estás a su lado, se nos olvido darnos espacio, tomar aire,
disfrutar del yo de la misma manera que construíamos un nosotros.

Se nos olvido que amar no es depender y ahora solo sabemos estar juntos y odiarnos,
porque nuestros corazones no saben latir por separado,
se nos olvido querernos y por eso decidimos que era hora de separarnos,
pero lo que decimos con palabras no tiene porque ser reflejo de lo que sentimos en nuestra alma,
por ello el rencor se ha hecho paso dentro de mis entrañas empezado a cortarlas en trazos finos.

Se nos olvido ser nosotros

Nos hemos convertido en dos extraños llenos de odio y ahora solo nos hacemos daño,
nos sentimos solos y traicionados, nos sentimos vacíos y sin saber vivir sin alguien a nuestro lado pero ante todo se nos olvido olvidarnos y reconocer que no es a un nosotros al que amamos,
amamos al amor que entre nosotros imaginamos pero que no era la realidad,
sino una ilusión que construimos nosotros mientras sonábamos despiertos.

Se nos olvido ser y empezamos a depender del otro como si no hubiera vida más allá de la idealización de sus abrazos, comenzamos a temer contradecirnos y nos robamos la voz a que una sola palabra rompiera nuestro vínculo idílico, dejamos de querernos a nosotros mismos por querer más al otro hasta que nos diluimos
y nos perdimos, nos perdimos en un nosotros que ya carecía de sentido,
dejo de ser amor para ser miedo a perderte y dejo de ser miedo a perderte para odiarte,
porque ya no podía quererte a robarme la identidad.

Piensa, fue entonces cuando dejamos de respetarnos a nosotros mismos, que nos dimos cuenta que nuestro amor ya no era amor, era un vínculo asfixiante que nos hacia mucho daño,
decidimos dejar de depender y soltarnos las manos pero ya
era tarde porque nuestro corazón no entendía el dolor de dejar de vernos y continuaba teniendonos atados.

La dependencia

Nos había consumido en cenizas y ya no sabíamos ser lo que antes de conocernos,
la vida que habíamos vivido y así despues de lo que habíamos vivido tuvimos que aprender de nuevo a nosotros mismos, tuvimos que aceptar el dolor que voluntariamente nos habíamos infligido por tener miedo a estar solos.

Empezamos a reconocer que habíamos perdido nuestra identidad voluntariamente
y que no había más culpables que nosotros mismos
y nuestra necesidad de vincularnos a alguien a cualquier precio.
Entendimos qué, en cuestiones de amor,
nunca debemos de dejar de ser nosotros mismos y por fin entonces pudimos despedirnos.

Autor: Desconocido

Quizás también esto podría interesarte:
Días sin ti – Elvira Sastre.
La opinión del amor de un seguidor anónimo