Poesía

Si sigues soltera pasados los 30.

Si sigues soltera pasados los 30

Si sigues soltera

Soltera, si tu meta en la vida no es casarte y tener hijos.
Tus medidas no son las “perfectas”. Si te sobran o te faltan kilos.
Si te encanta el sexo, y no te avergüenzas de ello. Si bebes como un cosaco.
Si fumas como un carretero. Si te gusta comer. Si adoras la cerveza.
Si no sabes andar con tacones. Si dices tacos. Si tienes celulitis/estrías/lorzas.

Si gritas cuando hablas. Si te gusta llevar escote o minifalda o todo a la vez. Si no crees en Dios.
Si no crees en nada salvo en ti, y a veces ni eso. Si te acuestas con muchos hombres.
Si te acuestas con pocos. Si ligas a saco. Si no ligas ni a tiros. Si te gustan muchos. Si no te gusta nadie. Si eres pasional. Si eres fría. Si lloras a moco tendido. Si te ríes a carcajadas.

Si eres “demasiado” simpática. Si eres borde/seca/rancia. Si tienes mala leche. Si, aunque te gusten, te molestan los niños. Si odias madrugar. Si te encanta trasnochar. Si tienes arrugas/bolsas/ojeras. Si eres cursi/romántica/moñas. Si eres basta/bestia/burra. Si no eres la más femenina. Si no tienes los ojos más bonitos, ni una melena de anuncio. Si detestas los piropos y halagos. Si odias las palmadas en el lomo y los premios de consolación.

Si no soportas la condescendencia.
Si no necesitas que te salven/cuiden/rescaten. Si no te conformas. Si protestas. Si exiges. Si eres políticamente incorrecta. Si, por regla general, te importa una mierda lo que piensen de ti. Si te gustas. Si te quieres. Si eres “demasiado” sincera, “demasiado” natural, “demasiado” auténtica. Si eres humana. Si tienes la
“mala costumbre” de ser, sencillamente, tú.

No te disculpes.

No permitas que nadie opine sobre ti, que te critiquen, que te juzguen. Que las dobles morales de algunos te salpiquen.

Deja de pasarte la vida agradando, estando siempre para todo y para todos. Aprende a decir NO. Haz, literalmente, lo que te de la gana. Sin miedo, sin peros, sin excusas. Deja de dar explicaciones, deja de arrepentirte, deja de justificarte, deja de pedir permiso, deja de pedir perdón. Deja de sentirte culpable por hacer lo que te hace feliz, por negarte a hacer lo que no te apetece; por ser tal y como eres.

Y no, no te sientas mal.

Nunca más.

Autor: Desconocido

Fotografía de Hai Phung

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