Poesía

Te regalo mis últimas letras

Carta de un padre hacia su hija, su vida.
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Mis últimas letras

Mis últimas letras, después de mucho meditar hoy decido soltar tu mano,
no lo niego estoy frente a la decisión más difícil de mi vida.
Te confieso que aún abrazo a mi pecho y con dolor tu recuerdo que me sigue atormentando,
pero he decidido no lastimarme más,
y sé que al dejarte ir también renunció a la posibilidad de recibirte
de nuevo como muchas veces antes lo hice.

No puedo decir que no valió la pena puesto que también en las derrotas se aprende,
y sé que creceré con esto pero ya no más,
no más de tu maldita indiferencia,
no más de tus migajas de amor y de tiempo,
no más a los rechazos de afecto, a tu falta de cariño,
a la ausencia de besos.

Renunció a seguir luchando por verte sonreír,
te di mi vida, mi mundo giraba al rededor de ti
y no lo valoraste. Me canse de esperar verte feliz y que como yo,
agradecieras cada día a tu lado, las mañanas crudas,
los atardeceres mirando la puesta de sol y las noches frías
y llorar en silencio respirando tu indiferencia.

Reconozco que fui feliz a tu lado pero todo como el fuego se fue extinguiendo
y la probabilidad de envejecer juntos fue disminuyendo al paso del tiempo.

Ya no espero una llamada tuya

Un “Buenos días” bueno ya no espero ni siquiera tu presencia solo te fuiste,
tu cuerpo seguía aquí pero tu mente divagaba mientras me sumergía en dolor.
Si tan solo hubieras tenido la confianza en mí,
en que juntos podríamos lograr y sobrepasar todos los obstáculos pero no creíste,
no tuviste el valor de jugártela por mi como yo lo hice
y está claro que cuando dos personas no van de la mano
hacia el mismo camino están destinados a fracasar y sepultar los sueños.

Me despido de ti hoy y para siempre,
espero con todo el corazón no volverte a ver
y te soy honesto no te deseo ningún bien pero tampoco ningún mal,
que te vaya como te tenga que ir y a medida de tu esfuerzo, lo sé,
me lees resentido y ¿como no estarlo?, siento mucha frustración e impotencia,
es más lo confieso, llegue a odiarte y culparte por todo lo que me pasaba
y de a poco he ido perdonándote y lo más importante he ido perdonándome,
tratando de encontrarme de nuevo y recuperar
el amor propio esperando sanar esta herida tan grande que
yo mismo me cause pero es tiempo de ponerle fin a esta angustia
y esperanza de que un día cambiaras.

Te dejo estas ultimas letras
y deseo que la próxima vez valores cada acción
que en tu nombre realicen que con tanto amor te dan
y que no siempre tendrás lo que pidas sino lo que pueden ofrecerte.

Ve, ríe y se feliz mientras yo reconstruyó con dolor
y lágrimas lo que juntos un día soñamos, esta vez lo haré solo
y sé que no será fácil pero valdrá la pena y un día podré mirar al espejo
y me sentiré orgulloso de mi.

Te despojo de mi, de mi mente, mi corazón y mi piel hoy ya no eres mi razón de vivir,
hoy te conviertes en un escalón más hacia mi felicidad, hoy ya no quiero morir,
hoy simplemente renuncio a ti.

Autor: Hugo Morales
Fotografía de Álvaro Serrano

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