Ha sido un  camino lleno de subidas y bajadas. 

Días en los que me siento de maravilla, poderosa y días en donde me siento fatal, he recordado las veces que me han roto el corazón y me han hecho sentir insuficiente.

Recuerdo mucho las ocasiones que me he sentido poca cosa, fea y tonta, teniendo ese afán por compararme con las demás, que si eran más altas, esbeltas y bonitas. 

Y he revivido esos pensamientos en los que me humillaron, en donde dejé que me trataran de lo peor. Donde no me valoré ni di a respetar, donde dejé que pasaran por encima de mi estima. 

He tenido heridas que me han marcado y dañado, por su puesto que sí,  he tenido noches de insomnio, y llanto desconsolado. 

Dejé que me pisotearan cuando ya estaba emprendiendo un camino hacia el autoestima, permití que todo el trabajo que había hecho se fuera por el caño. 

Después de eso lloré mucho, bastante, lo suficiente. Me lamenté quizá mucho más que antes… 

Pero un día decidí levantarme, sacudir mis rodillas y aprender de lo que me había sucedido, plante de nuevo la semilla del amor propio. 

En este periodo regresaron personas que me habían dañado en el pasado, personas con las que había aceptado ser una migaja y un pasatiempo, regresaron y les dije que no. 

No saben lo hermoso que se siente rechazar lo que sabes que no es para ti, decirle que no a la mentira, al juego y el pasatiempo. 

Regar y cultivar ese amor propio no es sencillo, es un trabajo de todos los días, pero qué bello se siente cuando sabes que te estás queriendo. 

¿Tú ya te quieres?

¿Tú ya te quieres?” 

Autor: Sandy Luna

📸:Content Pixie

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