Poesía

Y… ¿Qué es hacer el amor?

Y… Qué es hacer el amor

Y… ¿Qué es hacer el amor?

Si le preguntas a una pareja de ninfómanos te responderán que no existe,
que solo se coje para sentir placer.
Una pareja de enamorados se sonrojará al recordar los días bonitos
y dirá que es un encuentro de dos almas que desnudan sus dudas y se entregan a la pasión.

Algún niño pensará que es lo que hacen papá y mamá en las noches,
lo cual él no puede ver hasta que sea grande
Tus padres te llenarán la cabeza diciendo que solo se vive con el primer amor,
que debe ser mágico, en un cuarto con velas y rosas.
Una monja se echará la bendición 3 veces y rezará por la conversión de tu alma.
Otros dicen que es un acto donde un miembro viril se pone erecto mediante estímulos para luego hacer una penetración en la vagina y ambos llegar a un clímax.

¿Y si hacer el amor también es mirarse en medio de la calle y reconocer la existencia de otra alma?
¿También puede ser una lágrima que brota de los ojos cuando extrañas a un viejo amigo?

¿O simplemente tener la valentía de dejar ir lo que amas porque ya no te ama?

No lo sé, a veces las caricias te enseñan, los besos hacen que te vuelvas adicto a una piel.
Pero cuando el amor se siente con solo pronunciar su nombre,
también es hacer el amor; y no precisamente a un cuerpo.

Se hace el amor a la memoria, a los días de sol
y lluvia donde un momento queda grabado.
Se hace el amor cuando se extraña,
cuando se implora una llamada suya o un recuerdo que acaricie las lágrimas.
Dirán que estoy loca, sí es verdad.

Pero hace mucho tiempo entendí que los placeres carnales te llenan,
te hacen desear su cuerpo para perderse en las constelaciones de su espalda,
acariciar su cabello y besar su boca hasta quebrarla,
morir en un orgasmo y quebrarse en un coito.

Sin embargo, el amor también necesita que los acaricie un te quiero
y un texto a media noche diciendo que estás bien,
una copa de vino para celebrar los éxitos de cada uno,
un carnaval de emociones cuando llegan nuevas cosas.
Hacer el amor también es besar su frente
y desearle un buen día.

Autor: Daniela Arboleda

Fotografía: Alejandra Quiroz

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